Imágenes y Palabras

Textos: Eduardo Paillacán, músico cantautor, nacido en la Patagonia, ciudad de Esquel, Chubut.
Ilustraciones: Marta Sottille, artista plástica de Patagonia, Esquel, Chubut.


Copla Mapu

Un día lloré al cantar
sin saber que mi quebranto
era la voz de la tierra
que se alzaba por mi canto.

Entonces, lloro y cantar
me anunciaron que el que canta
debe preñarse de tierra
para templar su garganta.

Y no habrá olvido al dolor
ni grito que lo convenza
no habrá un silencio callado
ni risa que lo entretenga.

Un día lloré al cantar
canté y lloré con la tierra..

El viento gimió al pasar
con una misma garganta
arreando todas las coplas
para bañar la distancia.

Un día gemí al cantar
cuando rompí una distancia,
era un encargo del viento
que hizo temblar mi garganta.

Un día gemí al cantar
copla y tierra es mi templanza.


El último corral

Muchos me han preguntado
¿Por qué hablas de los ausentes?
Si eres joven y no has vivido lo suficiente
Si a tu edad no se sabe bien lo que se siente.
Entonces...
¿Cómo contarles de los ancestros?
¿Cómo decirles que no los siento muertos?

que no están muertos,
sino que duermen,
que duermen callados,
callados vuelven
Resistentes.
Que he vivido tierra, tiempo y sangre con ellos,
que los encontré en el último corral:
El olvido.
Que están en mí
reventándome las venas
y que se han quedado a vivir para siempre,
en mi sueño denunciante de poeta.


La Porfía

Que porfía tu nombre
que me sigue en las calles
que porfía aunque calles
tu voz entre mi sombra.
Qué porfía tu aroma
a verdad de mis montes
melodías pequeñas
del alma de ese hombre.
Ese hombre que advierte
una lenga incendiada,
por más sea la noche,
por más sea la distancia,
ese hombre rupestre,

en el sur se declara, arboleda pendiente,
sombrita para la patria.
Qué porfía tus ojos
cegados por mirarme
¿dónde voy, dónde quedo,
dónde rompo a llorarte?
Alebocía del tiempo
que olvidó de mudarte
de este amor, de esta ausencia,
de mi niño a esta parte.
Cuando entienda mi vida
que debe descansarse
quiero que en tu simiente
Patagonia, me guardes